Ximo Puig aboga por la alianza entre ciencia, economía y sanidad y avanza que los próximos presupuestos de la Generalitat darán prioridad a la I+D

– El jefe del Consell ha visitado las instalaciones del IATA con el ministro Pedro Duque, que ha destacado los “proyectos de altísimo interés” que desarrolla este instituto radicado en el Parque Científico de la UV
– El president apoya la transferencia de conocimiento al tejido productivo para afianzar la “nueva economía”, orientada a producir y exportar suministros sanitarios de calidad y con las mayores prestaciones

Valencia, 19 de agosto de 2020

El president de la Generalitat, Ximo Puig, ha abogado por la alianza entre la ciencia, la economía y la sanidad para hacer frente al desafío que plantea el actual escenario de pandemia y ha avanzado que los presupuestos de la Administración autonómica para el próximo ejercicio darán prioridad precisamente a la ciencia, que está desempeñando un papel fundamental en el combate contra la COVID-19.

El president ha realizado estas declaraciones durante su visita en el Parque Científico de la Universitat de València a las instalaciones del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC) con el ministro de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, que ha destacado los “proyectos de altísimo interés” que desarrolla este organismo de investigación, del que ha destacado además sus más de 50 años de trayectoria al servicio de la ciencia, así como la capacidad de transferir los resultados de la investigación al tejido productivo.

Ximo Puig ha indicado que esa transferencia de conocimiento está estrechamente vinculada con la “nueva economía” por la que apuesta la Generalitat y que permite afianzar a la Comunitat en un campo como es el de la garantía de suministros sanitarios de calidad y con las mayores prestaciones. “No se trata de hacer lo mismo que otros países”, que cuentan con “salarios más bajos” y productos de “calidades peores”, sino de ofrecer material de mayor calidad y más evolucionado, exportable además al exterior. “Ese es el camino”, ha indicado el jefe del Consell.

Puig ha alabado, asimismo, el trabajo que realiza el Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos, que, con su medio siglo de experiencia acumulada en investigación aplicada, ha logrado “dar respuestas a cuestiones fundamentales como la protección y seguridad” frente al coronavirus, con investigaciones que son ya realidad como la relacionada con el análisis de SARS-CoV-2 en aguas residuales, un proyecto pionero que ha demostrado su operatividad en la toma de decisiones.

Precisamente dos proyectos del IATA fueron seleccionados en la llamada al sistema valenciano de Innovación e Investigación que realizó la Generalitat Valenciana, a través de la Conselleria de Innovación, Universidades, Ciencia y Sociedad Digital, con la colaboración de la Agència Valenciana de la Innovació (AVI) y que ha permitido destinar 3 millones de euros a 41 iniciativas innovadoras para la lucha contra la COVID-19.

Proyectos financiados por la Generalitat

De esta manera, un equipo de investigadores e investigadoras del IATA, centro de investigación del CSIC, liderado por José María Lagarón, junto con Bioinicia SL, empresa de base tecnológica del CSIC, ha desarrollado un material viricida para filtros de mascarillas.

Esta iniciativa no pretende competir a medio y largo plazo con los fabricantes de mascarillas ya existentes, sino crear una red de fabricantes de calidad a los que servir el filtro o las máquinas industriales para hacerlo. Esta tecnología presenta bastantes ventajas frente a la tecnología tradicional y además es igual de económica o más que esta. De hecho, se han interesado por ella tres empresas valencianas de producción de mascarillas.

IATA-CSIC también ha desarrollado una PCR de viabilidad para la detección de SARS-CoV-2 en el análisis de rutina de heces, superficies y aguas que permitirá una cuantificación más precisa de los virus infecciosos presentes, y constituirá una herramienta muy útil para la evaluación de riesgos y de vigilancia epidemiológica.

El presupuesto que obtuvieron estos dos proyectos del IATA fue de 100.000 euros para cada uno de ellos. En el caso del material para filtros de mascarilla, parte del proyecto fue desarrollado en el marco de la plataforma Salud Global del CSIC.