Tiempos de alarma

¿Modificaría el Decreto de Declaración del Estado de Alarma la interpretación del artículo 1.124 y concordantes del Código Civil sobre el cumplimiento de los contratos civiles y mercantiles con obligaciones bilaterales y unilaterales, al no existir voluntad deliberadamente rebelde de incumplir el contrato en una de las partes?

Esta problemática  se centra no solo en ciertos contratos atípicos o escasos en el comercio de nuestra actual sociedad, sino que se determina su aplicación en todos los contratos de ejecución, obligaciones de hacer, prestación de servicios, es decir, el ámbito es extensísimo y obligara a los Jueces a determinar qué criterio hermenéutico debe aplicarse.

Por una parte, tenemos la suspensión de los plazos de todas las obligaciones derivadas frente a las administraciones públicas  pero ¿Qué ocurre con las obligaciones entre particulares, personas físicas o jurídicas?

Vencida una obligación es exigible desde un punto de vista objetivo, no existe ningún precepto de derecho positivo, ni en los Decretos de Declaración del Estado de Alarma y sucesivos, que implique modificación, suspensión, retardo o no aplicación del Principio de Responsabilidad Obligac ional y por lo tanto, del cumplimiento de las obligaciones responde el deudor, con todos los bienes presentes y futuros y, a ello no le es excepcionable ninguna causa de suspensión del incumplimiento de las obligaciones porque no existe, la teoría general del cumplimiento de las obligaciones se mantiene intacta, pero si las normas jurídicas se han de interpretar según el sentido literal de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos, y la realidad social del momento en que dichas normas han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de esas normas, el problema está servido.

Si la equidad había que ponderarse en la aplicación de las normas  y en la realidad social o momento de su aplicación, los Jueces y Tribunales tendrán que apoyarse en estos preceptos para la aplicación de las normas, si bien sus resoluciones no podrán descansar exclusivamente en el Principio de Equidad.

Es prematuro la determinación de alguna solución contundente, esperaremos a ver como se desenvuelven los acontecimientos.

                               José Vicente Tello Calvo

                                        Abogado