Rafa Torres en el Intercafé: “Necesitamos flexibilidad porque los EREs en el pequeño comercio se traducen en el cierre del negocio”

Valencia, 1 de julio de 2020

El pequeño y mediano comercio de la Comunitat Valenciana se encuentra en una situación de incertidumbre en vistas de cómo se podrá afrontar la recuperación del sector tras la crisis del COVID-19, en diversas materias como es el comportamiento de la demanda, las ayudas financieras o el asunto de los ERTEs.

En los micrófonos de El Intercafé de Intereconomía Valencia, el presidente de Confecomerç CV, ha señalado en referencia a la capacidad de adaptación de las plantillas del sector que “el pequeño comercio tiene una plantilla media de 4 personas, si se recuperan los horarios de antes de la pandemia se recuperarán el 100% de la plantilla, pero para ello debemos de tener flexibilidad para jugar con las distintas situaciones que se nos presenten”.

En clave de los ERTE, dónde se calcula desde la confederación del comercio que se ha recuperado el 50% de los empleos, el directivo de Confecomerç CV afirma que “en el pequeño comercio, va unido cerrar el negocio con tirar a la gente, por eso necesitamos ayudas”.

Asimismo, la configuración de estas plantillas, tal y cómo Rafa Torres fundamenta con datos es “cerca del 80% empleo indefinido, más del 60% empleo de mujeres y somos el formato comercial que más trabajo damos a los jóvenes, por ello hay que tener en cuenta que apoyamos a los sectores de población menos beneficiados”.

El pronóstico para la recuperación del sector es muy incierto, por ello Torres explica que “depende de muchas cosas, en gran parte depende del sector turístico y cómo llegarán los visitantes, el tema del teletrabajo para generar empleo y la posterior modificación en los hábitos del consumo que afectará en los horarios del comercio”.

El impacto turístico afecta de lleno a la evolución del comercio, por este motivo el presidente de Confecomerç CV manifiesta que “es obvio que las zonas que tienen una gran influencia turística sufrirán una mayor caída de beneficios y conllevará a la reducción de empleo, pero igualmente cada semana se producen acontecimientos nuevos y no se pueden hacer previsiones”.

Muchos de los comerciantes son autónomos y tienen una dificultad añadida para acceder a planes de financiación, esto se debe según Torres a que “las líneas del ICO ya se han agotado y seguimos teniendo el mismo primer problema que el primer día, porque los más débiles nos estamos quedando atrás ya que se han ejercido las ayudas, acorde a las necesidades de las grandes empresas”.

“En temática de impuestos, los ayuntamientos, en concreto el de Valencia, está subiendo los impuestos, y es muy necesario que el Gobierno acepte utilizar el remanente para que los ejecutivos de las distintas localidades puedan realizar las ayudas convenientes tanto para la economía, como para los grupos sociales más desfavorecidos”, apunta el dirigente de la patronal Confecomerç CV.

En la jornada de ayer, Confecomerç CV presentaba una campaña para fomentar el comercio y consumo de proximidad. Por ello, Rafa Torres señala que “la campaña sigue en línea con la que se lanzó el año pasado, y se pretende llamar la atención del consumidor apeando a su conciencia, haciéndole ver que con su decisión de compra puede alterar el futuro y su alrededor fortaleciendo al comercio cercano”.

A su vez, el presidente de Confecomerç recalca que “desde el pequeño comercio se está trabajando para mantener la situación del aumento de ventas en el comercio de proximidad, pero también haciendo un análisis interno para encontrar aspectos en los que se puede mejorar para otorgar a los consumidores esa confianza necesaria”.

Por otro lado, en clave de Comunitat Valenciana hay 180 asociaciones de comerciantes en Confecomerç, esto provoca, según Torres que “cada uno vaya a la suya. Pero durante la pandemia se ha crecido orgánicamente, creando 9 asociaciones más, provocando un sentimiento de que unidos, el pequeño comercio puede tener más fuerza en las administraciones”.