Martínez Dalmau: ‘Por primera vez la Generalitat cuenta con un plan estratégico y una hoja de ruta en vivienda’

– El vicepresidente ha presentado el Pla Hábitat 20-30 después de un proceso participativo con el conjunto de agentes implicados
– El triple objetivo es duplicar del parque de vivienda con fines sociales, potenciar la política de vivienda de las entidades locales y desarrollar la Ley por la función social de la vivienda

Valencia, 29 de julio de 2020

El vicepresidente segundo y conseller de Vivienda y Arquitectura Bioclimática, Rubén Martínez Dalmau, ha presentado el documento estratégico del Pla Hàbitat 20-30 tras un proceso participativo en el cual ha intervenido el conjunto de agentes implicados del sector, así como representantes de administraciones públicas y de los colectivos ciudadanos.

El resultado, según ha manifestado el vicepresidente, es que “por primera vez la Generalitat cuenta con un plan estratégico y una hoja de ruta en vivienda y disponemos de una estrategia a largo plazo que, desde un análisis objetivo de situación habitacional fija un horizonte realizable a diez años”.

“En consecuencia, disponemos de un instrumento con el que poder garantizar la función social de la vivienda en la Comunitat Valenciana y proporcionar un servicio público de calidad homologable a los referentes europeos a partir de tres objetivos principales: duplicar del parque de vivienda con fines sociales, potenciar la política de vivienda de las entidades locales y desarrollar la Ley por la función social de la vivienda”, ha explicado Martínez Dalmau.

El vicepresidente ha declarado que, con este documento, “sellamos públicamente un acuerdo con toda la sociedad valenciana para los próximos 10 años, un acuerdo que no es solo político, sino también, y muy especialmente, ético”.

“Con el Pla Hábitat 20-30 queremos decir, de una vez por todas, que el problema de la vivienda en la Comunitat tiene solución”, ha asegurado.

Martínez Dalmau se ha referido a la situación de emergencia habitacional en la Comunitat derivada del estallido de la burbuja inmobiliaria. Desde 2013, se han acumulado casi 55.000 ejecuciones hipotecarias y cerca de 31.000 lanzamientos por impago del alquiler.

Según el responsable de Vivienda, a estos datos se suma el hecho de que “por la crisis inmobiliaria, se ha venido paralizando la construcción de vivienda de protección oficial, y entre 10.000 y 15.000 viviendas al año pierden su protección pública, además de verse reducido el parque público de vivienda”.

Asimismo, ha asegurado que las personas en situación de vulnerabilidad y con necesidad urgente de una vivienda rozan las 25.000 familias, según se ha podido constatar a través de una encuesta de necesidad de vivienda.

“El plan que hoy presentamos -ha afirmado- es la respuesta operativa frente esta emergencia habitacional y necesaria reestructuración de la política de vivienda pública”.

En su intervención ha hecho hincapié en el Decreto ley para la ampliación de viviendas públicas por el derecho de tanteo y retracto, aprobado recientemente por el Consell, “como herramienta ágil y eficiente para aumentar el parque público y proteger el derecho a la vivienda”.

De igual modo, ha señalado que también “es compromiso del Gobierno valenciano impulsar la transición ecológica y la descarbonización del sector, y establecer unos criterios claros y cuantificables”.

En el acto también han intervenido la directora general de Coordinación de la Vicepresidencia Segunda, Adoración Guamán, y la directora del Instituto Valenciano de la Edificación (IVE) Begoña Serrano, quienes han detallado el proceso participativo del plan y los pormenores del mismo.

Pla Hàbitat 20-30 y 132 actuaciones

El Pla Hàbitat 20-30 responde a cuatro retos fundamentales y se articula a partir de tres ejes estratégicos y nueve objetivos específicos.

Con el fin de desplegar cada uno de estos ejes estratégicos y conseguir los objetivos establecidos, se han diseñado 132 actuaciones distribuidas en función de su naturaleza operativa: análisis y diagnosis, planificación, ejecución, coordinación y clarificación, formación y sensibilización, y transparencia y participación.

Todas ellas están sujetas a un calendario que consta de tres fases. La primera, denominada de transición, de 2020 a 2022, persigue reconducir la política de vivienda precedente. La segunda, de consolidación, de 2023 a 2026, es para profundizar en los cambios introducidos. La tercera, la de expansión, de 2027 a 2029, es para aprovechar los cimientos instaurados para conseguir los objetivos fijados en los retos.

Unos retos que, según ha concluido Martínez Dalmau, “son de gran alcance en materia de gestión, vivienda, transición ecológica y equidad en el hábitat, pero no son más que una respuesta proporcional a los desafíos a los cuales tenemos que hacer frente”.