El PP exige soluciones a las continuas retenciones este verano en la CV-500 y el daño a los negocios de la zona

  • La concejala Julia Climent se reúne con comerciantes y hosteleros y trasladará de nuevo sus reclamaciones al Gobierno de Ribó y PSOE

Valencia, 1 de agosto de 2020

La concejala del Grupo Popular, Julia Climent, exige soluciones a las continuas retenciones este verano en la CV-500 y el daño a los negocios de la zona. Así se lo ha reclamado al Gobierno de Ribó y PSOE tras reunirse esta semana  con comerciantes y hosteleros de las pedanías del sur de la ciudad que se encuentran a lo largo de la carretera CV-500.

En esta zona sur de la ciudad de Valencia, a lo largo de la costa, residen en verano miles de vecinos de Valencia, que sufren a diario largas retenciones de tráfico, y que han ido en aumento con las actuaciones de la Generalitat Valenciana en la carretera CV-500.

Julia Cilment ha denunciado que las continuas obras realizadas en la CV-500 están provocando este año más retenciones que los veranos pasados. Se han realizado las obras sin consultar con vecinos ni con colectivos de comerciantes y hosteleros y con el apoyo del Gobierno de Ribó y PSOE la Generalitat prosiguen las obras en la CV-500, carretera que une Valencia con las playas del sur de Valencia. Estas actuaciones ya están provocando  graves retenciones de tráfico con las consiguientes protestas de los usuarios de esta única vía de comunicación.

El Palmar cuenta con 30 restaurantes que tienen más de 500 trabajadores y sólo cuentan con este acceso para que puedan llegar sus clientes. Cada fin de semana acuden a El Palmar más de 3.000 personas a sus restaurantes y a realizar paseos en barca. Tanto la Generalitat como el Ayuntamiento están ocultando el proyecto y sin informes de Tráfico, Guardia Civil o Bomberos, ya que las medianas en construcción impiden el paso de los vehículos de emergencias y convierten tramos de la carretera en una ratonera.

La situación pone en peligro cientos de puestos de trabajo vinculados a los sectores del comercio, hostelería e inmobiliarios en todas las playas sur de Valencia. Los vecinos ya salieron a la calle y se manifestaron contra el alcalde Ribó pidiendo que la CV-500 no se toque sin consenso, pero la Generalitat ha aprovechado el confinamiento para llevar adelante una actuación con el silencio cómplice del Gobierno de Ribó y PSOE a pesar del compromiso del conceller Arcadi España de no realizar ninguna actuación sin consenso. Además niegan cualquier información a los vecinos y asociaciones de la zona.

“Cualquier actuación debe ser consultada con los vecinos, comerciantes, agricultores y hosteleros de la zona sur de Valencia. La nueva actuación, además de poner en riesgo cientos de puestos de trabajo también suponen nuevas trabas el movimiento de los agricultores, ya que mucha de la maquinaria agrícola ya no podrá usar esta carretera. Ya se están provocando graves retenciones en la carretera con las actuaciones en los diferentes tramos de la CV-500”, explica Climent.