El Gobierno de Ribó aprueba la propuesta del PP de diseñar un plan de promoción turística para tenerlo listo para cuando acabe la crisis sanitaria

  • La concejala del PP, Paula LLobet, afirma que “el objetivo es anticiparnos y posicionar a nuestra ciudad, en las mejores condiciones posibles”

 Valencia, 23-03-2020 – El Gobierno de Ribó y PSPV en el Ayuntamiento de Valencia ha aprobado la propuesta del Grupo Municipal Popular para que el Ayuntamiento elabore ya un ambicioso plan de promoción turística de la ciudad de Valencia para ser lanzado en cuanto acabe la crisis sanitaria y posicionarnos los primeros para reactivar uno de los sectores más importantes de nuestra ciudad y de la Comunitat Valenciana. La propuesta ha sido presentada a la comisión de Hacienda.

Sin embargo, no se tratará en el Consejo Municipal de Turismo como pedía Llobet (PP), donde está la mayor representación del sector turístico de la ciudad, sino en el Patronato donde existe menor representación del sector y no están los grupos municipales de la oposición. “Es muy positivo que entre todos podamos aportar cuanto más iniciativas para reactivar nuestra economía, y en este caso el turismo en la ciudad, por lo que no entendemos que se deje fuera a muchos sectores y a los propios partidos de la oposición. Es momento de sumar e ir todos a una”, explicó Paula Llobet. 

Para ello la concejala del Partido Popular, Paula LLobet, propone que “a través de VisitValencia, elabore un Plan Especial de promoción turística de la ciudad de Valencia que pueda ser lanzado en el mismo momento en que las autoridades sanitarias den por superada la crisis. El objetivo es anticiparnos y posicionar a nuestra ciudad, en las mejores condiciones posibles, de cara a ofrecer una salida a la difícil situación que atraviesa el sector”.

Los populares plantean que se vaya ya elaborando, “creemos necesario actuar con anticipación, desde el consenso, y trabajar unidos con el  objetivo de que nuestra ciudad esté en las mejores condiciones de afrontar la salida a esta crisis sin precedentes”.

Llobet señala que “nos encontramos ante una situación de emergencia sanitaria global. Una emergencia que tiene una dimensión sanitaria prioritaria, pero que también tiene una dimensión financiera y económica muy importante. Se trata de una situación excepcional, que requiere de una actuación responsable para poder ofrecer respuestas eficaces y coordinadas”.

En estos momentos, sabemos que las estimaciones sobre las consecuencias económicas de la suspensión de las Fallas superarán los 750 millones de euros, de los cuales un alto porcentaje corresponde al sector turístico. “Pero la situación se agrava si tenemos en cuenta la incertidumbre generada sobre la posible duración de la crisis, y sabemos que la campaña de Semana Santa también se va a perder”.