Catalá denuncia que el Gobierno de Ribó y el PSPV llevan gastados en medio año cerca de 4 millones de euros en contratos a dedo

  • El PP reclama que se hagan públicos todos los contratos a dedo realizados por vía de urgencia para medidas del COVID 19, desconocemos el montante de los mismos y el número de contratos
  • Los concejales de Compromís y PSOE han firmado 560 contratos a dedo, lo que supone que se han firmado 4 contratos al día en los seis meses de 2020
  • El 96,8% de las contrataciones que realiza el Ayuntamiento de Valencia se recurre a los contratos menores, sin pasar por  licitación pública y por servicios o compras contratados a dedo
  • El Tribunal de Cuentas advirtió en su auditoria que uno de cada cuatro contratos auditados del Ayuntamiento de Valencia son supuestos de fraccionamientos de contratos donde se utiliza la fórmula de contratación directa o a dedo

Valencia, 9 de julio de 2020

La portavoz del Grupo Municipal Popular, María José Catalá, ha denunciado hoy que el Gobierno de Ribó y PSOE lleva gastados cerca de 4 millones en contratos menores, es decir a dedo, todos ellos sin pasar ningún concurso ni proceso de adjudicación. En total son más de 560 los contratos realizados por las diferentes concejalías siguiendo éste sistema que como recuerda el propio Interventor municipal no debe ser lo habitual sino utilizarse en casos puntuales y justificados.

El 96,8% de las contrataciones que realiza el Ayuntamiento de Valencia se recurre a los contratos menores, sin pasar por  licitación pública y por servicios o compras contratados a dedo. La mayoría de ellos podrían incurrir en fraccionamiento y son continuas las advertencias de la Intervención por estas irregulares prácticas.

Sin embargo, como recuerda el propio Tribunal de Cuentas en la auditoria municipal. El Tribunal de Cuentas en su informe explica que se realicen “fraccionamientos indebidos” de contratos mayores para “eludir” los requisitos de adjudicación. Dicho esto, el informe añade en la mayor parte de los casos se debe a una “defectuosa planificación”.

A lo largo del pasado año 2019, el alcalde y los concejales del equipo de gobierno han firmado 1.524 por valor de más de 7,6 millones de euros, una media de 124 contratos a dedo al mes.   

Las adjudicaciones a dedo de contratos para evitar los concursos en los que se garantiza la pública concurrencia de empresas “se han convertido en la principal marca del mandato de Ribó y sus socios de gobierno”. Llevan más de 75 millones otorgados por este sistema a través de 16.000 contratos

Catalá ha recordado que los sucesivos Informes de Control Financiero  de la Intervención General del Ayuntamiento vienen advirtiendo que un gran número de concejalías tiene en los contratos menores su principal herramienta de gestión, algo que ha considerado, coincidiendo con los apercibimientos de la Intervención General, “reprobable e inapropiado para garantizar la igualdad y pública concurrencia de las empresas.” 

Además, cabe añadir que el Informe realizado por la Intervención General del Ayuntamiento sobre el control del sector público “recomienda que en las adquisiciones de bienes y servicios superiores a 6.000 euros se soliciten al menos tres ofertas”, ya que según establece el propio informe, “en atención al principio de buena gestión, la solicitud de varias ofertas supone justificar de forma razonable la obtención de la oferta económicamente más ventajosa para la administración pública”.

Del estudio realizado del año 2019, Cultura Festiva  hizo 323 contratos, por un importe de 1,2 M €;  Servicios Centrales técnicos: 235 contratos, por un importe de 1,9 M€ y  Acción cultural: 168 contratos 880.833 €. Le siguen  Patrimonio Histórico y Artístico con 616.441 euros y Jardinería Sostenible, 569.713 millones de euros.

Hasta el Tribunal de Cuentas ha alertado, en su auditoría realizada del ejercicio 2016 de grandes Ayuntamientos, que uno de cada cuatro contratos auditados del Ayuntamiento de Valencia son supuestos de fraccionamientos de contratos donde se utiliza la fórmula de contratación directa o a dedo. También el de Valencia, de todos los consistorios españoles auditados, tiene el récord en número de contrataciones a dedo.

El propio Tribunal de Cuentas dice que “son de carácter reiterado en el tiempo, y por tanto perfectamente previsible, con una planificación adecuada deberían haber sido tramitados de forma conjunta a través de procedimientos ordinarios de preparación y adjudicación previstos en la ley de contratos del Sector Público”.