Caixa Bank y Bankia preparan su fusión para formar el banco más grande de España y afrontar la crisis con más garantías

Valencia, 4 de septiembre de 2020

Ambas entidades financieras confirmaron en la Comisión Nacional del Mercado de Valores que estudian una operación que podría concretarse en las próximas semanas y que, de concluir, sería la más importante del sector en los últimos años tras la caída del Popular en el verano de 2017.

El grupo fusionado sería el primero en posición destacada del mercado bancario español. La suma de los balances de los dos bancos fusionados alcanzaría los 650.000 millones de euros, aproximándose a la cifra del BBVA, que incluye todos sus activos en el exterior, y con 6.600 sucursales.

De este proceso de consolidación, según afirman fuentes conocedoras de las conversaciones, la cabeza visible sería la de José Ignacio Goirigolzarri, actual dirigente de Bankia, mientras que el consejero delegado sería Gonzalo Gortázar, actual segundo de Caixa. Fuentes consultadas por ABC aseguran que la falta de sintonía entre el presidente de la Fundación Bancaria La Caixa –de la que «cuelga» el banco catalán–, Isidro Fainé, y el actual presidente de Caixabank, Jordi Gual, ha desembocado en esta decisión. La sede estaría en Valencia.

En estos momentos, CaixaBank tiene operativas 4.460 sucursales, de las que la mayor parte están en España; mientras que Bankia dispone de 2.267. La unificación de los servicios centrales y el cierre de oficinas en las comunidades donde hay duplicidades, como Madrid, Catalunya, Comunitat Valenciana, Murcia, Baleares o Canarias, generará un ahorro de costes importantes y bastantes sinergias.

La operación cuenta con el beneplácito del Gobierno y más en concreto de la ministra de Economía, Nadia Calviño, que es la interlocutora del Gobierno con el FROB, que siempre ha defendido que busca recuperar para los contribuyentes la mayor parte del dinero que se inyectó a Bankia: 24.000 millones.